dimarts, 15 de novembre de 2016

¿Cómo murió mi madre? Capítulo 2. La Estrella de la UCI.

Tal y como ya apunté, tras su insistencia le realizaron pruebas médicas y del "estar perfectamente" que le decía su médico de cabecera pasamos a un soplo, y del soplo a la recomendación de operarse del corazón, puesto que una de sus válvulas no cierra bien. De hecho, si no recuerdo mal, le dijeron que de no haberlo visto la válvula podría haberse roto y morir en unos dos años.

¿Visto así quién no se opera?
Pues eso, lógicamente y siguiendo todas las indicaciones del cirujano que la va a operar elige una válvula mecánica. Una operación rutinaria para ellos… Algo que hacen a diario. 

Todo esto, como ya apunté, después de haber estado ingresada en el Hospital General de Castellón, del que sale con una medicación nueva, recuperando en gran parte la calidad de vida que tenía. Lo que le permite pasar un buen verano, disfrutando de su gente, de su playa y de los pequeños placeres de la vida.

Entonces ya estaba en lista de espera. Inicialmente, por un período de espera aproxinado de dos meses que no se cumple. Calculamos que sería para finales de julio, principios de agosto, pero hasta septiembre no la llaman. 

Lunes 5 de septiembre fue la fecha, pero luego le posponen la intervención al lunes 12. De esta forma, mi madre ingresa en el Hospital General de Valencia un 11 de septiembre. Desde mi punto de vista, pocas veces fue mi madre tratada como una prioridad, pero ya seguiremos con este punto en otro momento.

Así, el lunes 12, a las 8:30 es conducida a sedación y a quirófano; a las 11:30 el cirujano nos cuenta lo acontecido y lo bien que va todo; a las 13:00 entramos a verla dormida a la sala de reanimación y a las 19:30 la vemos ya despierta. Todo parecía ir bien. De hecho, nos decían que mi madre era la "Estrella de la UCI" y ella sale tan contenta que encarga más de 50 Oropesinas (dulces típicos de la localidad) para todos los trabajadores de la Sala de Reanimación y en especial para el cirujano.

En menos de 48h de ser operada sale a planta y 5 días después de ser intervenida, es dada de alta el sábado 17 de septiembre después de comer.

Por desgracia, el lunes 19 empieza a vomitar y esa semana ya le dan Sintrón. De hecho, y para que no pierda comba, el médico que le hace visita domiciliaria le da inyecciones de dicho medicamento para que no pierda comba.

Por desgracia, cuando reingresa en el Hospital General de Castellón le inyectan vitamina K y aunque no nos lo dicen, le quitan el Sintrón para conseguir el efecto contrario. De hecho, somos nosotros los que preguntamos por el Sintrón... ¿Cómo tendría la sangre de líquida?  ¿Cómo estaría de débil? ¿Se pasaron con la dosis de Sintrón? ¿Qué parte de culpa tiene el Sintrón de todo lo acontecido? ¿Le dieron el alta en Valencia demasiado pronto? ¿Se podrían haber detectado la o las bacterias que la hundieron antes de ser dada de alta?

Son preguntas que no podemos responder. ¡Hay tantas cosas a las que no llegamos!